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Harriet Turner. Mi versión

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En los últimos días fuimos testigos del increíble poderío escénico de dos mujeres latinas en el Super Bowl con toda esa simbología de género que abraza también a lo político. Por otro lado, en Hamburgo, Alemania afortunadamente se está discutiendo erradicar el uso de la burka para las mujeres que asistan a las universidades: “El velo viola la dignidad humana de las mujeres y es una expresión de sexismo”. Y, ni qué decir del fabuloso y elegante atuendo feminista de Natalie Portman en los Oscar mostrando su desacuerdo a través de su capa bordada con el nombre de las directoras que fueron ignoradas en las nominaciones de este año. A eso le llamo, Mujeres trabajando.

Lamentablemente, aquí en México, tuvimos la absurda noticia de que al Fiscal Gerz Manero se le ocurrió la idea de querer destipificar el “femenicidio” como delito, aduciendo que los procesos para investigar y sancionar estos casos “complican inútilmente su judicialización” en lugar de que vele por que se tipifique como delito el feminicidio en todos los códigos penales estatales de conformidad a la Ley de Acceso de las Mujeres a una vida Libre de violencia, normalice los protocolos de investigación policial del femenicidio y garantice la aplicación efectiva de las disposiciones del derecho penal sobre el feminicidio como recomienda la CEDAW (Convención sobre la Eliminación de todas formas de Discriminación contra la Mujer. La CEDAW es el segundo instrumento internacional más ratificado por los Estados Miembro de la ONU, -el primero es la Convención sobre los Derechos de la Niñez. Ha sido ratificada por 188 países, lo que le otorga un poderoso mandato internacional. Provee un marco obligatorio de cumplimiento para los países que la han ratificado para lograr la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas y estipula que los Estados Parte deben incorporar la perspectiva de género en todas sus instituciones, políticas y acciones con el fin de garantizar la igualdad de trato, es decir, que no exista discriminación directa ni indirecta de la mujer, así como mejorar la situación de facto de la mujer, promoviendo la igualdad sustantiva o la igualdad de resultados.

Y, hablando de instituciones internacionales, otra situación que también llamó mi atención, independientemente de mis férreas convicciones liberales, es el caso de Harriet Turner de Bastón. Una joven de trato amable y sencillo, de personalidad extravagante, según los cánones conservadores de muchos mexicanos; rodeada desde niña de grandes personalidades con apellidos muy rimbombantes. Harriet vive la mayor parte de su tiempo en tierra morelense, es donde la conocí en casa de una amiga en común. Le gusta el clima de este lugar y. además, porque está convencida de que la gente aquí no es tan racista, como en otros lugares, aunque tiene también un amor muy particular por la bella Italia. Su historia es poco convencional y por eso que me atrevo a escribirla. Una historia que en lugar de tragedia logró ser transformada a un altruismo muy particular.

Harriet Turner nace en Londres, prematuramente, porque su madre comenzó con dolores de parto y tuvieron que quedarse en ese lugar. Su madre era de origen ruso y su padre americano de origen judío. Otra historia de amor, me dice Harriet. La mamá de Harriet muere al dar a luz y la bebé fue criada por su abuela paterna, una verdadera madre para la pequeña niña. Su padre se vuelve a casar con una mujer mexicana y Harriet llega con él a nuestro país a los 7 años. Poro tiempo después, su abuela regresa por ella y se la lleva a vivir nuevamente a Estados Unidos.

Su padre, quien era Ingeniero Químico Militar de la Marina de Los Estados Unidos, había sido contratado en México por el Instituto Politécnico Nacional para enseñar la carrera de Químico Metalúrgico e inscribió a Harriet en esa institución en la cual estudiaba Ingeniería en Biotecnología hasta que su tío Ted la convence para que mejor estudiara Medicina, revalidando materias en la Universidad de Royal Institution Singapore, en Asia, donde terminó sus estudios como Médico General.

Con el tiempo, Harriet regresa a México y por azares del destino conoce a su segundo esposo en Cuernavaca, Ricardo Alfredo Bastón, cuando ella era aun muy joven y él tenía al menos 20 años de haberse divorciado de Gloria Enriqueta Patiño, madre de José Antonio Bastón Patiño. Así, obtuvo la nacionalidad mexicana. Años después, Harriet y Ricardo tuvieron unos gemelos que desafortunadamente mueren en la incubadora del mismo hospital por problemas pulmonares y, un año después, también muere su esposo. Harriet confiesa hacer sido muy feliz en su matrimonio, pero por la actitud de toda su familia, supo que ella no fue de su agrado, aunque nunca tuvo ningún contacto con la Sra. Gloria ni con sus hijos. “Tal vez por esa costumbre mexicana del rechazo natural hacia la nueva esposa”.

Al quedarse sola en el mundo, nuevamente, ya que su padre también había muerto, recibe el apoyo de sus hadas madrinas, como ella les llama: Dora Osuna Román, Jeannette Atala Slim y Suave Harp Domit y de una tía lejana, la actriz Leticia Palma quien vivía aquí en Morelos. Por otro lado, también tiene otros amigos y protectores: El Cardenal José Sarabia Martins, quien vive en la Ciudad del Vaticano y es como un padre para ella. Su único tío, Ted Turner, quien la apoyó siempre en su educación y crianza y, el escultor y heredero del Príncipe Félix Yousupoff y la princesa Irina Roumanov de Rusia, el arquitecto, Victor Contreras, quien le profesa un cariño muy particular.

En este doloroso episodio en su vida, su tío Ted Turner, con la intención de sacarla de la gran depresión en la que se encontraba, la motiva para irse a ayudar a la UNESCO. De esta manera se va a Africa y a la India para ayudar a la gente regalando consultas. Ahí conoció a Pradeep Kaphle, presidente de la Unesco Federación en Nepal y a amigos como Raj Katel de Nepal y Vishal Puri en la India, quienes siempre la ayudaron en lo emocional, originando el éxito de sus futuras actividades. Cabe aclarar que la UNESCO Federación es diferente a la UNESCO México. La Federación UNESCO, es un grupo de empresarios que sostienen con dinero a la UNESCO. La UNESCO, por su parte, son solamente oficinas de organismos internacionales dedicados a la cultura y educación.

De esta manera, ellos le proponen ser embajadora de la Federación, Harriet los invita a México y el gobernador de Tabasco también se ofrece a invitarlos. Ahí le otorgan el nombramiento oficial a Harriet y con el tiempo, a partir de todo su trabajo altruista, se va haciendo acreedora a los siguientes reconocimientos y condecoraciones, por mencionar algunos, de los muchos que se pueden ver por internet.

Miembro de la WFUCA (World Federation of UNESCO Club Centres and Asociations).

Miembro honorario de Club UNESCO Nepal, nombrada por el presidente Pradeep Kaphale.

Miembro honorario de Club UNESCO Bicelle en Italia, Bari, nombrada por la presidente del club Pina Catino.

Distinguida con el premio de la Mujer del Año en 2014 por la Cámara Nacional de la Mujer (CANADEM), consejera de asuntos internacionales UNESCO WFUCA 2012.

Doctor Honoris Causa en el Royal Institution Singapore en agosto del 2018.

Título de Médico y Cédula Profesional 31891 en el Royal Institution Singapore.

Presidente de la Organización de Naciones Unidas, Internacional Youth Committe.

Dirección de Espectáculos de la Asociación Nacional Mexicana de Periodistas en el periodo 2000-2014.

Doctor Honoris Causa por parte de la Universidad IUEM UNESCO WFUCA, otorgado en el periodo 2013-2014 por el apoyo a la Fundación Carlos Slim – Museo Soumaya.

Todas habían alabanzas para su trabajo en el extranjero, hasta que comenzó a trabajar en algunas causas sociales en nuestro país. (aquí en Morelos, por ejemplo, tengo entendido que repartieron despensas y cobijas en varias comunidades durante el temblor del 2017 sin condicionar credos ni banderas). A partir de eso, empezaron las difamaciones aunque no hubieron, ni han habido hasta ahora, denuncias, agravios, o delitos que perseguir, según me dice Harriet. Solo publicaciones, algunas bastante soeces en periódicos fantasmas creados expresamente para difamarla, aunque algunos periódicos sí retiraron sus publicaciones al darse cuenta de todo el trabajo que había hecho Harriet, no sólo en México, sino en varias partes del mundo donde se hablaba muy bien de su obra.

“Unesco México debe corregir su error y aclarar que mi nombramiento es de la Federación de Clubes, Centros y Asociaciones Unesco, región América Latina y el Caribe (WFUCA)”.

Todo este escándalo la lleva a querer renunciar al Vaticano para que dejaran de atacarla. Después de una exhausta investigación realizada desde el mismo Vaticano, descubren que esas acusaciones provenían directamente de la familia de su difunto esposo. “Parece que mi único error fue haberme casado con él, es absurdo ese odio irracional que me profesan porque nunca convivieron conmigo y yo nunca les hice nada malo para merecerlo. Mientras él vivió nunca tuvimos problemas en casi 12 años”. Me dice Harriet mirándome con sus ojos de azul profundo e inconfundible acento mientras me muestra todo tipo de credenciales que la acreditan en sus funciones como parte de la orden del Temple: Caballeros Templarios del Vaticano. “La gente que me difama, nunca ha hecho algo por México”, “Un organismo internacional que te pida cuotas, ¡cuidado!. UNESCO Federación y UNESCO Vaticano no piden un solo peso para dar ayuda”

Harriet, con su apellido judío, no tenía por qué haber ido a parar al Vaticano. Pero, ni como judía ni como atea, siente que alguna vez hubiera podido descubrir la ayuda que ahí otorgan. Ella dice haber encontrado a Dios en el Vaticano y que solo quiere ayudar a hacer el bien. Es su objetivo en la vida. “Me he hecho sola, analizando cada pormenor por una cuestión de super vivencia propia y me he hecho a la idea de que Dios está en algún lado. Como judía nunca iba a poder tener un cargo alto. Las mujeres judías son minimizadas. Una religión antigua pero limitante”.

Mientras escribo esta nota, me entero que es una de las nominadas para el premio NOBEL CITIZEN AWARD 2020, que tuvo lugar el 2 de febrero de este año en Nueva Delhi, India. Raj Katel del Comité Internacional de la Juventud del IYC, el Presidente de las Naciones Unidas en Nepal, el Presidente Pradeep Kaphale de la UNESCO en Nepal, así como el Dr. K Shing. Evento al cual no pudo asistir por el problema del “cronavirus”. Tengo entendido que este evento celebra la alegría de difundir la felicidad. Atrae la participación de los principales encargados de adoptar decisiones y de los líderes de opinión del gobierno, las empresas, las organizaciones de la sociedad civil, los medios de comunicación, las organizaciones profesionales, las universidades y la comunidad internacional. Las categorías de premios se han diseñado cuidadosamente para reflejar la diversidad y la inclusión en diversos sectores e industrias.

Por otro lado y a propósito de la UNESCO, a partir de la edición de 2019 de “Las Mujeres hacen las Noticias”, la organización ayudará a fomentar la igualdad de género en la esfera digital y eliminar los prejuicios infundados centrándose en las mujeres y sus logros en el sector. Lanzada en el Día Internacional de la Mujer (8 de marzo), Las Mujeres hacen las Noticias, es una iniciativa global dirigida a crear conciencia sobre temas relacionados con la igualdad de género en y a través de los medios de comunicación, impulsar el debate y fomentar soluciones orientadas a la acción para alcanzar los objetivos globales.

Por todo lo que me ha contado Harriet, todo este acoso parecería ser otro ejemplo de sevicia por el simple hecho de ser mujer. Ella no había querido aclarar este problema hasta que se convenció que es un asunto que tiene que enfrentar y darle la cara por humanidad, porque la humanidad es muy cruel en su ignorancia. Así las cosas.

Fuente y créditos: El Sol de Cuernavaca.

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